Violencia obstétrica y suelo pélvico

Anna Jané

Fisioterapeuta, Osteopata y Asesora de lactancia materna.

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Recuerdo la primera vez que oí el término violencia obstétrica, estaba embarazada y empecé a leer y a informarme. Con información en mano y al hablar con distintas madres y familiares, conocer sus experiencias… Me di cuenta que el término VO no les era conocido a la gran mayoría… Pero en muchos de esos relatos podía identificar claramente VO aún que al contarlo, se solía normalizar o pasar por alto.

Esto me preocupó y a la vez me alertó. Por este motivo quiero aclarar algunos conceptos:

¿Que es la violencia obstétrica?

Cuando hablamos de Violencia obstétrica (VO) nos referimos al maltrato y la falta de respeto en la atención al parto que sufren aún hoy en día muchas mujeres.

La OMS (Organización Mundial de la Salud), consciente de este problema, hizo ya en 2014 una declaración donde muestra un compromiso a promover los derechos de las mujeres y a promover el acceso a una atención segura, oportuna y respetuosa durante el parto.

¿Qué pasa en un parto no respetado?

Hablaremos de parto no respetado cuando se falta el respeto a la madre o al bebé. Esa falta de respeto no se limita al “no me ha tratado bien”, no me ha hablado “con respeto”. Va más allá y en ocasiones conlleva que no se ha respetado el cuerpo de la madre, al bebé, a los tiempos que se necesitan para el parto, no se ha informado a la madre de lo que se le está haciendo, las actuaciones no se basan en la evidencia científica y se usan técnicas desaconsejadas o incluso haya mala praxis.

Las principales faltas de respeto durante el parto suceden por no respetar:

  • La fisiología del parto y sus tiempos
  • Los deseos y necesidades que la mujer ha pedido con anterioridad o en el momento del parto
  • Los derechos que la mujer tiene
  • Los derechos del bebé

Es demasiado frecuente aún hoy en día oír que durante el embarazo y el parto se ha ninguneado a la madre, se la ha infantilizado, se la ha infravalorado, se le ha negado o incluso ni se han escuchado sus peticiones, no se la ha informado de lo que se le estaba haciendo o se la ha “tratado de malas maneras”.

¿En qué afectará sufrir VO durante el parto?

Afectará a nivel psicológico y/o emocional. Sufrir malos tratos o cualquier tipo de violencia afectará siempre en mayor o menor medida a la persona que es víctima de ello. Probablemente el sufrir esta violencia aumentará también el riesgo de sufrir consecuencias a nivel físico y de nuestro suelo pélvico (que pueden llevar a una peor o más larga recuperación post parto).

¿Que es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es esa parte anatómica que tapiza la parte inferior de nuestra pelvis. Formada por distintos músculos, fascias, ligamentos, huesos,.. de vital importancia para la salud general y con función postural, sexual, obstétrica y de control de esfínteres.

Una de las funciones del suelo pélvico es la función obstétrica (esto quiere decir que el suelo pélvico está diseñado y preparado para que pueda nacer el bebé).

¿Porque un parto no respetado afectará más a nuestro suelo pélvico?

En partos no respetados es muy frecuente caer en una cascada de intervenciones y cada una de ellas afectará en mayor o menor medida a la madre a nivel físico.

Son partos que al no respetarse los tiempos naturales de dilatación, contracciones, libre movimiento de la madre… podrá costar más la correcta evolución de forma natural, la relajación de los tejidos, la dilatación del útero, la dilatación de la musculatura del suelo pélvico, el encaje y descenso del bebé. Con las consiguientes lesiones en los tejidos como son los desgarros del suelo pélvico y debilitamiento muscular.

Algunas técnicas o prácticas que son potencialmente lesivas para el suelo pélvico son:

– El uso de forceps, palas, espatulas, ventosa.

– El uso de la episiotomia.

– Maniobra de kristeller.

– Postura de litotomia (tumbada en la camilla).

– No permitir el libre movimiento de la parturienta.

– Medicación para acelerar el parto.

– Todas las técnicas o acciones que pongan a la madre en alerta y no dejen fluir el parto.

¿Qué hacer si se ha sufrido VO y se ha visto afectado el suelo pélvico?

Hará falta:

  • No normalizar esas disfunciones.
  • Una correcta valoración post parto con una fisioterapeuta, imprescindible para valorar cómo está el suelo pélvico, la zona abdominal, revisar postura, posibles bloqueos y disfunciones. La fisioterapia en el campo de la uroginecología y obstetricia se dedica especialmente a la recuperación post parto y a la recuperación de disfunciones del suelo pélvico, es aconsejable que quien nos valore esté especializada en este campo.
  • Seguir el plan de tratamiento.
  • Re-valorar para asegurar que se ha mejorado y cumplido con los objetivos marcados.

¿Que hacer como prevención para no sufrir VO  y sus consecuencias?

  • Información veraz y deshacerse de prejuicios durante el embarazo: conocer asociaciones de interés, lecturas que empoderen a la mujer, conocer la fisiología normal del parto, una adecuada educación sexual y preparación maternal.
  • Tener una tribu virtual o online: Puede ser muy útil para compartir información, experiencias…
  • Escoger dónde y con quien dar a luz: Buscar profesionales sanitarios que sean profesionales y respetuosos (recuerdo que leí en algún sitio que buscamos y comparamos más para buscar colegio a nuestros hijos que para decidir donde parirlos). Saber cómo atenderán nuestro parto, tener buenas referencias del o la profesional que nos atenderá, sentirnos seguras con su funcionamiento y hablarlo todo para estar tranquilas.
  • Profesional de referencia: Tener una ginecóloga, comadrona, una Fisioterapeuta (especializada en uroginecología) de referencia con quien poder hablar, resolver dudas, empoderarse.
  • Conocer los derechos como mujer: asociaciones de referencia que recomiendo son Dona llum y el Parto es nuestro.
  • Denunciar o poner reclamaciones por escrito cuando se sufra VO. Quizás no ayudará en tu caso, pero puede ayudar a cambiar malas dinámicas de funcionamiento y a que a otras madres no tengan que pasar por esta situación.

Creo aún más importante tanto si el parto es en casa o en el hospital, si es un parto medicalizado o un parto natural,… Está el que haya sido un parto respetado, en el que la mujer haya podido elegir (haya podido preparar, entregar y hablar de su plan de parto), se haya sentido segura y empoderada durante el proceso de parto, haya confiado en su cuerpo y en los profesionales que la atienden (que hayan respetado la fisiología del parto, informado de los riesgos, beneficios y necesidad justificada de sus intervenciones).

Y no nos confundamos, a veces hay intervenciones necesarias. La medicina ha avanzado y salva vidas, pero un parto debería suceder en un ambiente de respeto se necesiten más o menos intervenciones.

Si es así, repercutirá positivamente no solo a nuestro suelo pélvico sino también a nuestra salud general como mujer.

Anna Jané

Fisioterapeuta, Osteopata y Asesora de lactancia materna.

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