Regalos no materiales

Flor Alonso

Asesora y acompañante de familias y proyectos educativos en desarrollo sano infantil y crianza natural.

Más sobre Flor Alonso.

Mi nombre es Flor Alonso Arjona y soy asesora familiar y pedagógica de desarrollo y crianza natural, y fundadora, acompañante pedagógica y formadora en la etapa inicial en Nido Montessori Pikler.

Hoy quiero ofreceros una opción diferente a los regalos de navidad con envoltorio y lazo, con la intención de regalar aquello que realmente se necesita.

Pero, ¿Qué es lo que realmente necesitamos?.

Quizás los adultos puedan decir: descanso, armonía, tranquilidad, ilusión,….

¿Y las criaturas? ¿Qué necesita la infancia?

Porque se ha montado una macroindustria del consumo para darles “felicidad” y creo importante que como consumidores de esta, valoremos hasta qué punto sirve a su objetivo.

Y, ¿Cual es el objetivo de regalar en la Navidad?

Si nos vamos al origen de la tradición, nos encontramos con una familia humilde que viajó durante días para llegar a una ciudad próspera donde poder darle un futuro al hijo que gestaban, y que al nacer, la comunidad se volcó en cuidarlos para que ese hijo y su madre y padre tuvieran sus necesidades cubiertas, para darles tranquilidad y seguridad.

Por lo que en su origen, la tradición tenía que ver con el cuidado mutuo, dar lo que realmente necesitas para que puedas tener una vida plena. Y hoy, nos encontramos con que, por desgracia se nos ha olvidado esta parte, y hacemos regalos y los envolvemos y colocamos en lugares estratégicos de la casa para generar alegría y felicidad en las criaturas, aunque sea efímera, sabiendo que en el fondo no es eso lo que necesitan. Pero, ¿qué necesita la infancia?

Hace un tiempo ví este vídeo que hoy quiero rescatar porque a mí me dió mucha claridad de que cuando se sabe a quién va dirigida la Carta de los Reyes Magos, su contenido cambia…

Al parecer, la infancia necesita presencia de las personas a las que quiere, necesita humor diario, necesita escucha y reconocimiento, necesita capacidad de decisión sobre su vida,…¿Es mucho pedir? Quizás sí, cuando los adultos que la acompañamos no hemos vivido la alegría de tener esto en nuestras vidas y nos cuesta reprogramarnos para atender a nuestro verdadero bienestar y el de nuestrxs hijxs.

Como quiero que este artículo sea más práctico que teórico quiero dar 5 opciones no materiales que nos ayuden a cubrir estas necesidades de manera tangible.

  1. Salir a pasear por un entorno lo más natural posible. Cuanto más a menudo mejor.

La infancia no ha perdido su conexión con la naturaleza y es una gran reguladora de su salud mental, física y emocional.

Pasear cada día durante al menos 1 hora por un espacio donde no haya peligros constantes, donde puedan explorar agua, piedras, palos, alturas,…donde puedan experimentar en su cuerpo las leyes físicas, es un regalo maravilloso, incluso en este horario en el que anochece a las 6. Un paseo con linternas puede ser una grandísima aventura para cualquier niñx.

Cuando una persona se plantea tener un perro en casa asume que sacarlo a pasear, que corra, que olfatee,…serán “obligaciones” implícitas a su compañía si quiere que el animal esté sano y equilibrado emocionalmente. Aunque no nos demos cuenta, a los humanos nos pasa igual, incluso algunos humanos elegimos tener animales en casa para tener la excusa de poder pasear diariamente sin sentirnos “culpables” por ello. Cuando decidimos traer una criatura a este mundo la “responsabilidad” no debería ser menor.

  1. Cambiar alguna actividad extraescolar en la que no podamos acudir con ellxs por otra actividad que nos incluya

Nuestrxs hijxs necesitan pasar mucho, mucho tiempo con nosotrxs para estar satisfechos, para sentir  amor y cuidado, para sentir seguridad afectiva al fin y al cabo. Pasan mucho tiempo en la escuela, y el restante debería organizarse como tiempo de ocio familiar.

Y aquí nos encontramos con una gran barrera, que en nuestro país esto no se lleva porque lo normal es que el horario comercial sea mañana y tarde.

¿Y qué haces si este es tu horario de trabajo?

En principio no normalizarlo, no buscarle el lado positivo y hacer viva esta carencia que como sociedad tenemos. Un país que tenga como objetivo cuidar la infancia y sus familias debe facilitar la presencia de madre y padre en el hogar, en lugar de primar el desarrollo empresarial, por ejemplo.

  1. Hacer un talonario de viajes familiares divertidos

Hay muchas opciones para elegir unas vacaciones que pueda disfrutar la familia entera. La red está plagada de opciones con lugares, hoteles, museos, propuestas,… todo por y para las familias.

Mi opinión siempre es que si la familia tiene poco contacto con el medio natural una escapada a un pequeño pueblo donde podamos dejar la puerta abierta, donde la gente te salude al cruzarse contigo, donde ver animales a cada paso, donde correr y explorar sin peligro,…es una gran opción que nos hará reflexionar sobre nuestro día a día, y si es posible, cambiar aquello que no nos permita sentirnos en paz.

Las personas que han tenido la suerte de tener un pueblo donde ir de vacaciones quizás entiendan lo que digo. La sensación de seguridad es mucho más grande en estos lugares y lxs adultos se relajan más, permiten más, y por lo tanto, descansan más, y sus hijxs disfrutan infinitamente más.

  1. Cambiar un día de rutina por un plan diferente

Esto que voy a decir puede parecer una locura para mucha gente y aún así me voy a atrever a decirlo: puede ser muy beneficioso que una vez al mes, por ejemplo, permitamos a nuestrxs hijxs que no asistan a la escuela para hacer algo diferente.

¿Quién de pequeñx no soñaba con que esto pasara? ¿Cuántos no simulabais enfermedades para quedaros en casa?

Recuerdo un día de una gran nevada en Granada, la ciudad donde vivía, esa mañana todo era diferente, sobre todo porque había muchxs niñxs en la calle, parece ser que aunque los colegios estaban abiertos, algunas familias habían decidido permitir a sus hijxs disfrutar de una mañana especial. La imagen de la ciudad es muy diferente cuando ves niñxs en ella. Muchas ciudades son tan poco respetuosas con la infancia que es raro  ver a niñxs que no vayan en carro, en coche, o estén jugando en un parque. Esta tendencia hace que nos olvidemos de que la infancia es parte de la sociedad y que el entorno urbano debe ser diseñado para cuidarla y permitirle habitarla

  1.  Tomar clases de Yoga, Meditación, Mindfullness,…

Somos las personas adultas que acompañamos la infancia las que necesitamos herramientas para poder sostener su energía con la mayor tranquilidad y empatía posible. Sin tranquilidad interna nuestra, es prácticamente imposible la suya, aunque inconscientemente les responsabilizamos de la nuestra por pedir más de lo que podemos dar.

Practicar diariamente actividades que nos ayuden a desarrollar la paz interna nos dará claridad y paciencia en situaciones que nos muevan emocionalmente.

Espero que esta pequeña lista sirva como principio de reflexión sobre lo realmente importante para nuestra experiencia de vida y la de nuestras criaturas, y nos de esperanza de poder conciliar el bienestar familiar con adaptarnos a una sociedad que no valora la salud real de sus miembros, sino su productividad y eficacia.

Os deseo unas felices y conscientes fiestas llenas de regalos valiosos para vuestras vidas.

Flor Alonso Arjona

Asesora y acompañante de familias y proyectos educativos en desarrollo sano infantil y crianza natural.

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