Osteopatía tras el nacimiento

Anna Jané

Fisioterapeuta, Osteopata y Asesora de lactancia materna.

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La mayoría de madres y padres tenemos claro que una valoración del médico pediatra al nacer es importante. Existe por ejemplo el test de APGAR (apariencia, pulso, gesticulación, actividad, respiración) donde se valora del 0-10 las funciones vitales que determinan cómo se ha adaptado a nivel cardiorespiratorio a la vida extrauterina. Pero a menudo no se tiene tan clara la función de un Osteópata en esa revisión pediátrica del recién nacido o durante la primera infancia y por eso te quiero hablar un poco de ello.

¿Que es la osteopatía pediátrica?

El arte de la osteopatía pediátrica consiste en conocer muy bien qué es lo que está afectado, su etiología y saber cómo tratarlo. El tratamiento osteopático en el recién nacido es una disciplina cada vez más conocida por su eficacia y prevención. Inició el camino Viola Frymnan en EEUU y se continuó en Francia donde existe una gran tradición de la osteopatía pediátrica.

¿De qué tipo de alteraciones hablamos los Osteópatas?

En el momento del nacimiento pueden existir dificultades y que se requieran ayudas instrumentales (fórceps, espátulas, ventosas,…), esto no solo es lesivo para el suelo pélvico de la madre, sino que también puede afectar al niño recién nacido provocando tensiones.

Muchos bebés nacen con deformaciones craneales debido al paso por el canal del parto, estar mucho rato encajado en la pelvis durante el parto o por encaje precoz durante el embarazo. Normalmente estas deformidades se resuelven solas de forma espontánea a medida que pasan los días e inician las funciones de succión, llanto, movimiento… Sin embargo a veces esta resolución puede ser incompleta, especialmente en estos partos más difíciles o instrumentalizados.

Estas tensiones craneales y cervicales pueden conducir a asimetrías craneales, faciales y posturales. 

Asimetrías de la boca pueden crear trastornos de succión, y como consecuencia, influir en la erupción de los dientes o provocar malformaciones en las arcadas dentales. Una succión alterada podrá condicionar a una ingesta de aire durante la toma, pudiendo provocar alteraciones digestivas como regurgitaciones, gases, malestar, cólicos recurrentes y alteraciones en el tránsito intestinal del bebé. El tratamiento osteopático por alteraciones digestivas como los cólicos del lactante tienen muy buenos resultados. Si además sumamos un buen asesoramiento para mejorar la postura y la toma «agarre» los resultados se verán desde la primera sesión con un bebé más tranquilo.

Asimetrías posturales pueden crear un aumento de tensión muscular en un lado y causar una “postura preferida”. Esto de no valorarse y tratarse precozmente provocará alteraciones en el esquema corporal y un apoyo asimétrico. Si existe un mayor apoyo de una parte de la cabeza y alguna restricción de movimiento, ese aumento de tensiones y presión condicionará que aparezca un crecimiento óseo asimétrico que provocará deformidad craneal postural (la más prevalente es la plagiocefalia).

¿Cuando realizar la primera valoración y tratamiento con el Osteópata? 

Es en estos momentos que explicaba en los párrafos anteriores, cuando las técnicas que se utilizan en la osteopatía pediátrica se vuelven más importantes. Revisar que es lo que está alterado y utilizar técnicas estructurales y funcionales donde se ejercen estiramientos, movimientos y una serie de presiones muy suaves con las manos para tratar y resolver estas tensiones en los tejidos del bebé.

A menudo será interesante acompañar el tratamiento osteopático pasivo con fisioterapia (ejercicios de estimulación precoz, cambios posturales, consejos y otras técnicas) que de bien seguro te recomendará un/a buen/a osteópata pediátrico/a. 

Si la pregunta es en qué semana o mes és preferible hacer la primera valoración osteopática, te diré que lo más precoz posible. En el bebé recomendamos una revisión durante los primeros meses de vida. Como antes sea la sesión, antes se podrá realizar esta revisión y liberar posibles tensiones mecánicas que hayan podido sufrir durante el parto. Proporcionando un mejor bienestar y reduciendo las compensaciones y adaptaciones posteriores.

Se considera que de los 0-12 meses es cuando tiene mayor eficacia esta valoración osteopática para resolver las tensiones derivadas del parto y hacer prevención de alteraciones posturales (siendo de 0-3 meses el tiempo más sensible para realizar el tratamiento y obtener óptimos resultados).

Si no se ha hecho esta visita precozmente en estos primeros meses de vida, igualmente se debería realizar la valoración. Debes tener en cuenta que a nivel psicomotriz mes a mes van haciendo adelantos, y que vayan pasando por todas las etapas de desarrollo sin interferencias les ayudará a un mejor y armonizado crecimiento. También es importante conocer que el 80% del crecimiento craneal se hace durante los 2 primeros años de vida, y es durante esos primeros meses que se tiene mayor incidencia en guiar un correcto crecimiento craneal (es por este motivo que en deformidades craneales más severas se recomienda el uso de casco correctivo durante este primer periodo de vida).

¿En qué casos puede ayudar la osteopatía pediátrica?

La osteopatía pediátrica puede ser útil en:

  • Signos de disconfort: llanto, gritos, irritabilidad, trastornos del sueño
  • Dificultades en la instauración de la lactancia materna o alimentación
  • Cólicos, gases, reflujo, estreñimiento
  • Problemas musculoesqueléticos y alteraciones posturales sólo gira hacia un lado la cabeza (como la tortícolis congénita)
  • Infecciones de oído de repetición
  • Alteraciones en la mordida 
  • Problemas de comportamiento y dificultades de aprendizaje
  • Problemas respiratorios
  • Deformidades craneales: Plagiocefalia, Dolicocefalia, Braquiocefalia

El osteópata no pretende suplir la figura del médico, por lo tanto, ante cualquier duda sobre la salud de su niño, malestar, fiebre,… o en el caso que durante la valoración osteopática sospechemos alguna alteración mayor, derivaremos a pediatra, CEDIAP o neuropediatra de referencia.

Como profesionales, tenemos un papel clave junto el equipo de pediatría y estamos para valorar, detectar y tratar ciertas alteraciones funcionales, dando al bebé ese empuje para solucionar ciertas alteraciones a la vez que proporcionamos a la familia una correcta orientación.

Añadiendo un/a osteópata en el seguimiento te ayudará a acompañar un correcto desarrollo psicomotor y valorar la funcionalidad global de tu hijo/a desde recién nacido.

Anna Jané

Fisioterapeuta, Osteopata y Asesora de lactancia materna.

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