Los beneficios del BLW

María Sancha

Enfermera Especialista en Pediatría, Educadora de Masaje Infantil y Asesora de Lactancia, Porteo y Baby-Led Weaning.

Más sobre María Sancha.

El Baby-Led Weaning o Alimentación Complementaria a Demanda tiene muchísimos beneficios tanto para tu bebé como para ti.

Tanto es así que hay muchos de estos beneficios que quizá ni te habías parado a pensar.

¿Quieres conocerlos todos?

1. Es mucho más respetuoso con el bebé

El BLW es mucho más respetuoso con el bebé, tanto con sus gustos, como con sus necesidades y sobretodo con sus ritmos.

En este método nos olvidamos de mandar y decidir nosotros y escuchamos y observamos a nuestro bebé.

Si seguimos su capacidad de desarrollo sin interferir y sin meter prisa, observamos que ellos siguen un proceso alucinante.

Cuando ya se sostienen sentados sin ayuda, ya ellos son capaces de coger comida y llevársela a la boca y ya son capaces de manejarla dentro de la boca.

Cuando están preparados y saben hacer la pinza con los dedos, entonces es que ya pueden coger comida más pequeña porque ya no se atragantarán con ella.

El bebé decide cuándo quiere comer y la cantidad y el tipo de comida que se lleva a la boca.

Nadie le obliga a comer cosas que no quiere y no le gustan.

Al fin y al cabo los adultos hacemos eso ¿no? Comemos cuando queremos y lo que nos apetece.

2. Fomenta su autoestima y su seguridad

Por supuesto, claro que sí.

Sabe que su criterio y su decisión es importante y sabe que lo que el necesita y siente es válido y respetado.

Son niños más capaces de decidir y mucho más seguros de sí mismos y de sus capacidades.

No olvidemos que el ceder y el respetar no malcría, al revés, fomenta niños que van a ser adultos seguros, que se quieran y que confíen y que no necesiten decir que sí cuando en realidad quieran decir que no.

3. No interfiere en las señales de hambre y saciedad

El bebé viene con la capacidad innata de comer cuando tiene hambre y parar de comer cuando no tiene hambre sin que nadie interfiera eso, pero los adultos interferimos.

Anulamos ese reflejo. Muchas veces comemos como algo social o por ansiedad o por diversas causas.

Si no interferimos en ellos, ellos serán capaces de comer sólo cuando lo necesiten y seguirán siendo así de mayores, lo cual disminuye problemas como la obesidad.

4. No necesitamos seguir un orden ni retrasar alimentos

Excepto ciertos alimentos que están prohibidos por tema de salud, el resto se pueden ofrecer desde los 6 meses sin ningún problema.

Nos evitamos volvernos locos con los meses del bebé y el alimento que puede tomar en cada momento.

Y lo más importante:

Disminuye el riesgo de que el bebé luego tenga alergias a esos alimentos. Cuanto antes se ofrezcan mejor siempre.

5. Fomenta su desarrollo psicomotor

El bebé toca texturas distintas y tiene que desarrollar la capacidad de coger la comida de la mesa y llevársela a la boca y atinar dentro de la boca y volver a sacarlo y así sucesivamente.

El aprendizaje y todos los conceptos que adquiere son muchísimos y lo hace a su ritmo.

Normalmente incentiva:

  • Coordinación óculo-manual
  • Masticación
  • Deglución
  • Pinza

Y además aprenderá a manejar alimentos sólidos en la boca y a expulsar y tragar sólo las cantidades que necesita sin atragantarse.

6. No necesitamos obligar a comer ni preocuparnos

Su alimento principal, hasta el año de vida, sigue siendo la leche materna o artificial adaptada, nada más, por tanto está perfectamente nutrido.

Así que vamos a dejarle disfrutar, jugar y vamos a olvidarnos de ese sufrimiento de que tiene que comer porque si no va a estar desnutrido o le va a pasar algo.

Nos ahorramos sufrir, llantos, peleas, intentar convencer….

Para ellos la comida no es un alimento, por más que nos empeñemos. Ellos no saben que eso alimenta, para ellos el único alimento real es la leche, el resto es un experimento y así tiene que ser.

7. No perderá peso

Su leche es el único alimento que le aporta todas las calorías y nutrientes que necesita, TODAS.

La AEPED nos recuerda que la alimentación complementaria no debe ser más de 1/5 de las calorías que tome el bebé entre 6 meses y 12 meses y siempre después de las tomas de leche.

La leche además tiene el doble de calorías que ningún puré de frutas ni verduras.

8. Disminuye el riesgo de obesidad

Fomenta hábitos de alimentación mucho más saludables, pero siempre y cuando nuestro ejemplo y la comida que se coma en casa sea saludable.

Si la comida que le ofrecemos es saludable, ellos son capaces de elegir lo que más necesitan. Lejos de lo que muchas veces pensamos no van a elegir cosas “menos sanas”, al revés, eligen lo más sano para ellos en ese momento.

Por supuesto disminuye el riesgo de obesidad, no obligamos a comer cantidades que no pueden y dejamos que su cuerpo regule.

Y lo más importante, evitamos conductas de castigo-recompensa como puede ser ofrecer dulces si comen lo que consideramos.

9. Es más cómodo para nosotros

Ya que no tenemos que comprar, preparar ni llevar alimentos especiales para el bebé.

El bebé comparte (con muy escasas excepciones y unas pocas normas básicas de seguridad) los mismos alimentos que comemos nosotros. Pudiendo ir a comidas familiares o a restaurantes sin problemas.

Y tampoco necesitamos seguir un horario, el bebé ya toma su leche a demanda y cuando comamos nosotros le sentamos y disfrutamos.

Además, no será necesario medir cantidades de alimentos.

Y tampoco hace falta que separemos los alimentos por comidas, en plan cereales en el desayuno y en la cena, fruta en la merienda y verduras y carne/pescado en la comida…  Podemos dejar a disposición del bebé casi todos los grupos de alimentos en una sola comida, es decir, en un platito ofrecerle unos trozos de pollo en tiras, unos trozos de calabacín a la plancha en tiras y unos gajos de naranja o incluso un trocito de pan, igual que lo hacemos con los niños mayores y los adultos.

10. Y también…

  • Incluye al bebé en las comidas familiares.
  • Nos olvidamos del reloj y si el bebé se queda dormido o se salta alguna de nuestras comidas no pasa nada.
  • Disfrutan y para ellos la comida será un placer.
  • Es muy divertido y curioso verles experimentar y probar.
  • Nos refuerza como padres que no necesitamos que cumplan unas expectativas nuestras.
  • Nos sentiremos más tranquilos.

En el próximo artículo veremos los alimentos que son de riesgo y a qué edad.

Deseo que te guste 🙂

María Sancha

Enfermera Especialista en Pediatría, Educadora de Masaje Infantil y Asesora de Lactancia, Porteo y Baby-Led Weaning.

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