FORTALECIENDO EL VÍNCULO A TRAVÉS DEL MOVIMIENTO

Núria Encinas

Coordinadora en Movimiento, Terapia Psicocorporal y Transpersonal para el Desarrollo Armónico. Sistema Río Abierto. Maestra de Educación Primaria. formada en educación emocional.

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Siguiendo con los artículos sobre los beneficios del movimiento expresivo en las embarazadas, en esta ocasión os explico como se puede fortalecer el vínculo entre mamá y bebé a través del movimiento.

Los expertos en psicología prenatal explican la gran importancia que tiene iniciar el vínculo mamá-bebé en el embarazo para el desarrollo del pequeño a largo plazo. Es sabido que ya existen los recuerdos y la conciencia en el útero, aproximadamente a partir de la semana 25 de gestación, por eso es tan importante favorecer un buen vínculo intrauterino. Y a partir del nacimiento, durante los primeros días, se establece el vínculo extrauterino. 

Para el buen desarrollo del bebé, son claves los pensamientos y sentimientos de amor de la madre hacia él o ella, así como que la mujer embarazada pueda comprender sus propios sentimientos. El movimiento expresivo permite favorecer todo esto, ya que además de mover el cuerpo, respirar conscientemente, dar pie a la expresión de la voz, recibir suaves masajes, también se realizan sencillas dinámicas o ejercicios que tienen como objetivo conectar profundamente con el hijo/a.

Con las músicas que se utilizan y las dinámicas de movimiento que se realizan, también se facilita que la energía vital se movilice, en especial se trabajan los centros raíz (1r chacra), vital (2º chacra) y comunicación (5º chacra). Estos son los tres centros energéticos más directamente relacionados con el parto. El centro raíz permite conectar con la fuerza y el sostén de la madre tierra, así como aflojar y liberar tensiones corporales. También permite que nuestra mente desconecte un poco de obligaciones, preocupaciones, rutinas, etc. El centro vital, entre otras cosas, está relacionado con el placer y con dar vida, con la alegría y el impulso de ir hacia lo que quiero y huir de lo que no deseo. El centro comunicación está relacionado con el hecho de comunicar pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades. Además, es importante destacar que el centro vital y comunicación están unidos para concebir: en el primero se puede concebir un hijo/a y en el segundo se conciben palabras y sonidos. Por este motivo se dice que si abrimos la boca ayudamos a abrir el canal del parto.

Así pues, movilizando la energía vital de estos tres centros energéticos en especial, y también la de todo el cuerpo, la embarazada puede centrarse en el aquí y ahora, poner atención a las sensaciones físicas, a los movimientos de su bebé, permitirse expresar sentimientos y pensamientos con el movimiento y la voz, pedir lo que necesita en cada momento y comunicarse con su hijo/a mentalmente o hablando. A veces, esto no es fácil, por eso la coordinadora puede hacer preguntas a la embarazada con el fin de ayudarla a conectar con su bebé. Éste captará la intención amorosa de su mamá hacia él/ella aunque las palabras no sean muy directas. Lo que más importa es que exista la comunicación entre los dos: al principio, a algunas mujeres, les puede parecer extraño, pero poco a poco puede ir fluyendo e incluso puede que la embarazada le hable a su hijo/a en el momento del parto, para animarle a nacer, darle las gracias, acogerlo, etc. Y cuando ya haya nacido, podrá reconocer y recordar la voz de su madre.

En definitiva, el conectar con una misma, comprenderse, cuidarse, practicar la comunicación interna con los propios sentimientos y emociones y con el bebé, ayudará a establecer el vínculo entre los dos, para continuarlo una vez nacido.

 

Núria Encinas

Coordinadora en Movimiento, Terapia Psicocorporal y Transpersonal para el Desarrollo Armónico. Sistema Río Abierto. Maestra de Educación Primaria. formada en educación emocional.

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