LA IMPORTANCIA DE LA CONEXIÓN CORPORAL DURANTE EL EMBARAZO

Núria Encinas

Coordinadora en Movimiento, Terapia Psicocorporal y Transpersonal para el Desarrollo Armónico. Sistema Río Abierto. Maestra de Educación Primaria. formada en educación emocional.

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En este artículo hablo de nuevo del movimiento expresivo y en concreto del beneficio que tiene para las embarazadas la conexión corporal que te permite este tipo de movimiento. 

Como ya dije en otro artículo, el movimiento expresivo es una manera de hacer un ejercicio suave y adaptado a cada mujer  ya que se prioriza el trabajo a partir del aquí y ahora. Este ejercicio con presencia y consciencia favorece distintos aspectos a nivel corporal:

  • La mujer embarazada puede aumentar su consciencia corporal. Imitar el movimiento de la persona que coordina la clase permite explorar nuevas posturas y movimientos, a la vez que una misma se da cuenta de la plástica de su propio cuerpo. Por ejemplo, no nos movemos igual si mantenemos el pecho un poco hundido que si lo mantenemos un poco elevado; o si nos mantenemos de pie con las rodillas un poco juntas que si las tenemos más separadas. Tampoco es lo mismo si nos movemos con todo el cuerpo que si dejamos las extremidades superiores más bien quietas mientras de cintura para abajo nos movemos con soltura. Poco a poco, sesión tras sesión, podemos experimentar sensaciones nuevas mientras realizamos los movimientos con todo el cuerpo, dejando a un lado los pensamientos y los juicios. Y, sin darnos cuenta, en nuestro día a día veremos pequeños cambios en nuestra postura, manera de estar y de andar, que serán beneficiosos para nuestro equilibrio corporal y también emocional.

  • El trabajo sistemático de la respiración profunda ayuda a ir adquiriendo esta consciencia corporal tan importante para poder vivir un embarazo consciente. Estar atentas a la respiración nos permite sentir más presentes aquellas partes del cuerpo que podemos tener un poco olvidadas, pudiendo así descubrir tensiones o dolencias que ignorábamos. Tanto si las conocíamos como si no, estas tensiones se van aflojando a medida que nos movemos y respiramos conscientemente acompañando cada movimiento que hagamos, por muy pequeño que sea. Por ejemplo, si una mujer embarazada solamente puede hacer ejercicios suaves sentada en una pelota hinchable, la respiración atenta le permitirá hacer unos movimientos más amplios poco a poco y sentir el beneficio de la relajación. Además, casi sin darnos cuenta, vamos experimentando cambios en nuestros pensamientos y podemos ir soltando algunos juicios, por ejemplo.
  • Permite preparar el cuerpo para el parto ganando elasticidad, flexibilidad y movilidad sobretodo en pelvis, piernas, espalda… Es importante estar en forma durante el embarazo para minimizar los efectos del aumento de peso debido a la gestación de un bebé, para favorecer el buen crecimiento de éste en el útero y para que nuestro cuerpo no se fatigue demasiado en el parto. 

  • También nos podemos preparar para un parto consciente: si aprendemos a escuchar nuestro cuerpo e identificar las señales que nos da, sobretodo en el último trimestre del embarazo, podremos ir sintiendo como nuestro cuerpo y nuestro bebé se van preparando para el momento del parto. Podemos sentir las contracciones de Braxton-Hicks o la presión de la cabeza de nuestro bebé en la pelvis y acompañarlas con la respiración consciente y unos suaves movimientos de pelvis, andar, bailar suavemente… En las sesiones de movimiento expresivo, con el feedback de la coordinadora, la embarazada va aprendiendo movimientos y sencillos ejercicios que puede practicar en casa, sola o acompañada por la pareja, una doula o una matrona. La expresión de la voz está muy presente también en este tipo de trabajo y es una gran herramienta para ayudar a fluir la energía a favor del parto: permite soltar tensiones y acompañar los posibles dolores del parto, ya que la boca y la vagina son dos canales que están unidos; si abrimos la boca ayudamos a abrir el canal del parto y una manera de hacerlo es expirar con la boca abierta, gritar, cantar…

En definitiva, la conexión corporal también es un factor que ayuda a la mujer a conocerse un poco más, a conectar con sus instintos mamíferos y empoderarse para tomar decisiones respecto a cómo vivir el embarazo y el parto.

Núria Encinas

Coordinadora en Movimiento, Terapia Psicocorporal y Transpersonal para el Desarrollo Armónico. Sistema Río Abierto. Maestra de Educación Primaria. formada en educación emocional.

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