LOS BENEFICIOS DEL MOVIMIENTO EXPRESIVO EN EMBARAZADAS

Núria Encinas

Coordinadora en Movimiento, Terapia Psicocorporal y Transpersonal para el Desarrollo Armónico. Sistema Río Abierto. Maestra de Educación Primaria. formada en educación emocional.

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El movimiento expresivo, como ya expliqué en el artículo El movimiento expresivo: qué es y cómo puede beneficiarnos, utiliza muchos instrumentos para el beneficio de nuestra salud física y emocional. En este artículo, voy a concretar cuáles son estos beneficios para las mujeres embarazadas.

Los profesionales de la salud recomiendan hacer ejercicio, pues bien, el movimiento expresivo es una manera de hacer un ejercicio suave y adaptado a cada mujer  ya que se prioriza el trabajo a partir del aquí y ahora. Gracias a esta premisa, las dinámicas que se hacen en cada una de las sesiones van variando y permiten que la mujer se relaje o se active, según sus necesidades (que van cambiando según el momento del embarazo en el que se encuentra).

Cuando una embarazada se centra en el presente, vive un embarazo más consciente des de tres aspectos: 

  • Está más conectada con su cuerpo (explico su importancia en otro artículo).
  • Está más conectada con su bebé (explico como se puede favorecer el vínculo entre mamá y bebé también en otro artículo).
  • Está más conectada con sus emociones. 

El embarazo es una época de muchos cambios, no solamente físicos, sinó también emocionales. Las mujeres, y sus parejas, tenemos 9 meses para prepararnos para una nueva vida. Tener un hijo o una hija implica mucho más que cuidarle y educarle. La maternidad y la paternidad nos transforman por dentro y es muy natural que las mujeres experimentemos muchos cambios emocionales ya durante el embarazo. 

Los temores, las dudas, la tristeza, la alegria, las ilusiones, las expectativas, etc., van y vienen a su aire. El movimiento expresivo permite transitar todas y cada una de las emociones y los sentimientos, los que vivimos con aceptación y también los que nos sorprenden o queremos rechazar. Es importante acogerlos todos porque forman parte de nosostras y no los podemos evitar.  Aprender a gestionarlos nos ayuda a conquistar pequeños espacios de calma y tranquilidad, que es lo que necesitan los bebés para desarrollarse en nuestro útero. 

El movimiento guiado permite mover todo nuestro cuerpo y movilizar la energía de manera que permite abrir nuevos espacios para reconocer nuestras emociones y respirarlas. La respiración consciente y profunda ayuda a centrarnos en el presente y en nuestro cuerpo, que nos da señales. Por ejemplo, podemos sentir pequeñas tensiones de las que no éramos conscientes y llevar allí la respiración, movilizar esa zona del cuerpo y poco a poco liberar la tensión. Cuando hacemos esto, puede pasar que se libera una emoción que tampoco teníamos presente. Y con la emoción liberada, podemos darnos cuenta de algo nuevo: a lo mejor nos hace ilusión algo y no lo habíamos verbalizado, a lo mejor teníamos un pequeño temor guardado. Cuando todo aflora, es más fácil gestionarlo y a veces, hay emociones que se desvanacen; otras veces, simplemente aprendemos a gestionarlas de manera que no nos impidan seguir adelante.

También va muy bien utilizar nuestra voz, tarareando, cantando, gritando, experimentando sonidos y timbres, para expresar de manera indirecta lo que a veces no nos atrevemos a decir y callamos, o lo que no somos conscientes que quiere decir nuestro cuerpo. Este ejercicio tan sencillo, a veces, resulta muy sanador ya que también nos ayuda a liberar tensiones.

Y si una embarazada no puede moverse o bailar, o tiene ciertas limitaciones debido a pequeñas dolencias típicas del embarazo, se puede utilizar el masaje circulatorio del Sistema Río Abierto, que es otro instrumento de las clases de movimiento expresivo. En este caso, también se parte del aquí y ahora para masajear una u otra parte del cuerpo. Normalmente, el masaje que se realiza es suave, para ayudar a la embarazada a relajarse. Y si la mujer lo pide, puede hacerse una poco más vital. En los dos casos, además de liberar tensiones y relajar, el masaje también ayuda a hacer aflorar las emociones, como ya he explicado que se consigue con el movimiento. Esto es gracias al masaje de las líneas energéticas relacionadas con los siete xacras principales. 

En definitiva, lo que finalmente se persigue es un espacio para cuidar a la embarazada y acompañarla en su proceso de maternidad. Las mujeres siempre estamos cuidando y para poder hacerlo primero tenemos que cuidarnos a nosotras mismas. El embarazo es un momento perfecto para cuidarnos mucho más.

Núria Encinas

Coordinadora en Movimiento, Terapia Psicocorporal y Transpersonal para el Desarrollo Armónico. Sistema Río Abierto. Maestra de Educación Primaria. formada en educación emocional.

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