Autocuidados en la maternidad

Inés Cadena

Terapeuta transpersonal, Profesora de yoga, Mindfulness y Movimiento Expresivo (Sistema Río Abierto).

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La maternidad nos desborda en muchas situaciones, desconocemos cómo gestionar muchos aspectos de nuestro día a día, las dudas y miedos nos invaden tantas veces y sí, llegamos a todo, pero se trata de plantearnos cómo puedo hacer de mi maternidad un etapa de disfrute pudiendo soltar expectativas, creencias limitantes, control, tanta exigencia…

La atención que requiere un bebé nos puede llegar a atrapar y  de alguna manera me puedo llegar a olvidar de mi misma y fusionarme con mi bebé de tal manera que ya no sé ni quien soy …

Si buscamos fuera remedios y formas de gestionar nuestro día a día, nos encontramos con autocuidados básicos y esenciales que aparecen en cualquier artículo de la maternidad como:

Descansar cuando el bebé descansa, comer sano con una dieta equilibrada, buscar espacio para mí, darme un paseo, quedar con amigas, meditar un rato al día…

La lista puede ampliarse todo lo que queramos pero ocurre muchas veces que aún realizando alguno de estos autocuidados no nos encontramos bien.

Nos podemos llegar a sentir cansadas, muy vulnerables, cambiantes de estado de ánimo… a veces incluso sentir que vivimos en una noria emocional…  ¿Te suena?

Después de mi experiencia con otras mamás he podido comprobar que lo que más ha ayudado se podría resumir en  los siguientes autocuidados en los que habría que poner la intención para desarrollarlos:

La escucha interna

Cómo me siento y qué necesito. Son dos preguntas fundamentales que me van a ofrecer un termómetro claro de dónde me encuentro en cada momento.  La escucha interna consiste en dejarme sentir desde el cuerpo, desde mis tripas y no dejarme guiar por mi mente y todo su ruido alejándome de mi sentir y mi necesidad más auténticas.

Evitar estar sola, buscar una tribu…

Recuerdo el cuarto mes de mi hijo buscando madres con quien compartir todos mi sentires y la maternidad, que en definitiva, podría decir que ha sido la etapa más intensa de mi vida. Gracias a convivir y compartir con otras mujeres nuestro cotidiano, éste se tornaba más liviano, más fácil sintiendo que en esta etapa no estaba sola y sentía como una manada de mujeres nos acompañábamos las unas a las otra en un camino desconocido que nos traía todo tipo de emociones y sensaciones. La tribu normalmente no existe y hay que crearla buscando mamás abiertas a compartir sin juicio su momento. Se trata de confiar en que juntas es más sencillo.

Comunicar mi necesidad

Pedir nos cuesta y expresarlo asertivamente más aún pudiendo aparecer conflictos personales, de pareja… e incluso llegando a encerrarme en mi misma y a resolvérmelo sola porque es lo que siempre he hecho.

Desde esa escucha atenta a lo que siento y necesito de la que muchas veces estamos muy alejadas se trata de desarrollar la expresión hacia fuera y comunicar a mi pareja, familia y amig@s para ser atendida adecuadamente sin llegar a desbordarme.

Y quizás el mayor autocuidado es tomar conciencia de cuidarme, de darse cuenta que SOY EL CENTRO DE MI VIDA y que realmente cuando yo me cuido estoy cuidando a mi bebé, mi familia y mi entorno.

Inés Cadena

Terapeuta transpersonal, Profesora de yoga, Mindfulness y Movimiento Expresivo (Sistema Río Abierto).

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